El consumo energético en los hogares españoles se dispara en el periodo de verano, especialmente en las zonas geográficas donde la temperatura es más alta como Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid o Murcia, motivado en gran medida por el uso intensivo de aires acondicionados, ventiladores y otros dispositivos eléctricos.
Sin embargo, la inteligencia artificial, los algoritmos y el análisis de datos se han convertido en herramientas eficaces y aliadas de los consumidores para contener el gasto energético, ya que permiten analizar en tiempo real los patrones de consumo doméstico y anticiparse a los momentos del día en los que la energía es más barata.
Y esta es la clave, según Chippio, primera comercializadora de energía impulsada por IA en España, “poner la tecnología al servicio de las personas”.
Según las estimaciones de la compañía, la factura de la luz de sus consumidores puede reducirse hasta un 50% gracias a sus herramientas inteligentes, que permiten conocer mejor el consumo, planificar el uso de los aparatos eléctricos y recibir recomendaciones adaptadas al perfil de cada hogar.
No obstante, en opinión de Pol Brau, Business Manager de Chippio, las soluciones tecnológicas deben ir acompañadas siempre de hábitos conscientes para llegar a optimizar el consumo y lograr una mayor eficiencia energética sin necesidad de renunciar al bienestar.
“La tecnología es nuestra aliada, pero tenemos que remar entre todos y todas para que haya, cada vez más, educación energética en nuestro país. Con la nueva funcionalidad ‘AI Insights’, que hemos recientemente lanzado, buscamos este empoderamiento del usuario”, señala.
Recomendaciones para una mayor eficiencia energética
De acuerdo con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), un uso más racional y eficiente de la energía puede reducir el consumo eléctrico en el hogar hasta en un 30%. Esta cifra, además, puede verse incrementada si se aplican medidas basadas en inteligencia artificial que automatizan decisiones de consumo y eliminan ineficiencias sin que el usuario tenga que intervenir directamente.
Algunas recomendaciones sencillas que pueden tener un impacto directo en la factura incluyen:
Asistentes virtuales especializados. Tener un mayor conocimiento de cuándo la luz es más barata (normalmente, entre las doce de la noche y las ocho de la mañana, y también los fines de semana) es un buen punto de partida, pero también dejarse asesorar por asistentes virtuales especializados, como es el caso de Emilia, la primera copilota virtual impulsada por IA en el sector energético. Esta solución inteligente de Chippio acompaña al usuario con consejos automatizados, alertas de consumo y orientación continua sobre hábitos sostenibles.
Programar con IA. Con la inteligencia artificial, los hogares pueden programar los electrodomésticos, los cargadores y el aire acondicionado para tener un mayor control de su funcionamiento, ahorrando dinero al instante y a largo plazo. Uno de los recursos que incorpora Chippio en su app digital es la visualización del precio de la luz en tiempo real que luego complementan con los datos de consumo de los informes de Emilia.
Reajustar los dispositivos (y vehículos) electrónicos. Evitar el uso simultáneo de varios aparatos eléctricos en hora punta, desconectar dispositivos en modo “stand-by” cuando no se están utilizando y mantener el aire acondicionado a una temperatura estable entre 25 y 26 °C puede contribuir a un gran ahorro. Brau estima que, gracias a su servicio Smart Charging, que automatiza la carga de cualquier vehículo eléctrico durante el tramo horario más barato; los usuarios pueden ahorrar hasta un 50% en cada carga de su coche eléctrico al aprovechar automáticamente las horas en las que la electricidad es más barata.